plantas
Desarrollo Personal,  Estilo de vida

Lo que me han enseñado las plantitas

Voy a romper antes que todo un hilo de especulaciones. Me gustan las plantas desde hace muuucho. Y no me estoy poniendo vieja, sino que me estoy diversificando. Lo cual además de ser necesario a mi edad es un plus muy valioso que me llena de mucha satisfacción.


Crecí en una casa con plantas, un árbol frondoso de níspero y unas hermosas orquídeas, luego cuando tuve mi propia casa hacía recorridos los fines de semana por viveros de pueblitos cercanos trayéndome un gran botín de nuevas plantas a casa, al tiempo que interrogaba al personal de los viveros para conocer acerca del cuidado de todas las plantas que conocía.


Obvio que por falta de tiempo y en el proceso de migrar uno se deslastra de todo lo conocido para lanzarse a las nuevas aventuras, afortunadamente en esta pandemia con tiempo de sobra he podido reanudar mi amor por las plantitas y convertirme en la doña de las plantas.


Es sabido que las plantas aportan un ambiente mucho más saludable puesto que en su proceso de fotosíntesis emiten oxígeno. Y cosa que en esta pandemia ha sido muy trillado es el tema del oxígeno, nos tocó espabilarnos y comenzar a prestarle un poco mas de atención a algo que antes dábamos por sentado.


Pero también leyendo supe que el Feng Shui es muy común recomendar plantas, ya que estas se conocen como pequeñas almacenadoras o fuentes de energía positiva, ¡yeah! esa energía que nos recarga y nos brinda vitalidad, voluntad y buena vibra para el día a día. En mi caso mis plantas y todo su cuidado resulta para mi un momento de meditación e introspección que siempre he vinculado con las relaciones y con nuestra naturaleza como seres humanos.

«Establecer contacto con la belleza de la naturaleza hace la vida mucho más hermosa, mucho más real»

Thich Nhat Hanh


Acá te comparto algunas de las recientes conclusiones a la que he llegado y te sumo unos tips importantes si te decides desde cero a ser una plant lover como yo.

Todo en exceso es malo

¡Aja! Aquí vamos con todo, si tú eres de las que andas encima de tus hijos, maridos, amigos, y constantemente estas dando sin que antes te lo hayan pedido, ojo. Esto es contigo; Cuidados en exceso, riego constante, y manipulación innecesaria pueden matar a una planta lentamente. Es en ese momento que vemos a una planta marchitarse cuando una se pregunta ¿Qué hice mal? Si yo le daba todo… Las plantas tienden a podrirse desde la raíz con mucha agua, tienden a caerse sus hojas de la nada si las manipulas de más. Es algo inexplicable porque suele suceder durante un periodo de tiempo y no de la noche a la mañana. Lo propio ocurre en nuestras relaciones, cuando damos de más sin que se nos demande, cuando acosamos sin que se nos haga posible creer que lo que hacemos pueda afectar de alguna manera la vida del otro.

Todos necesitamos luz

Las plantas así como nosotros necesitamos luz constante para crecer. Algunas plantas pueden mantenerse en un lugar de poca luz y depende del tipo de planta puede que veas que no morirá, pero tampoco crecerá. Así como tú y como yo si nos mantenemos en solo las energías negativas que nos llegan, encerrados en nuestros paradigmas, deprimidos por un pasado o preocupados por un futuro.

La luz es parte vital para el proceso de crecimiento de cualquier planta, esa energia enceguecedora a veces suele ser clave para un crecimiento sano. En nosotros podria tratarse de ese conocimiento que no estamos abiertos a recibir. En el futuro cuando veas luz asegurate de estar abierto porque puede ser una oportunidad de crecimiento infinito.

Puedes mantener tu esencia o modificarla para tu supervivencia

Cada vez que veo una planta con un crecimiento disparejo buscando luz afianzo mi creencia de que en ocasiones toca ser un poco flexible para poder adaptarse y vivir. Si, dije “vivir” porque esa flexibilidad no tiene porque convertirse en un castigo o penitencia, debe ser mas bien como una danza que viene y que va, si cambias refunfuñando pronto te marchitarás… Ese cuento de sobrevivir no aplica para la vida, es uno de las tantas mentiras que nos han traspasado por años.

Cada vez que alguien me dice que la vida es dura y que esta sobreviviendo me provoca lanzarle encima mi estante de libros. La vida no es dura, es como tu la vivas, simple de decir y difícil de asimilar para muchos que han sido adoctrinados y que aun continúan cegados por viejos paradigmas.

Esto de los paradigmas por cierto no suele suceder mucho en la naturaleza, la naturaleza es constante cambio, fluye y no se detiene a exponer situaciones victimizantes. Una planta viva crece y se transforma, no muere como una semilla, ni como una plántula pequeñita, se convierte en árbol y nos brinda su fruto, haciendo caso omiso a aquellos que algún día le dijeron: -Ya no eres como antes ¿Por qué dejaste de ser una semilla? …hermoso ¿no?

No todos tenemos las mismas necesidades, y eso está bien

Cuando tienes plantas que deben ser regadas todos los días y otras que si les haces eso mueren, te das cuenta de que así como ellas nosotros también manejamos planes y verdades diferentes, y el punto no está en colonizar a otro buscando que piense y actúe como tú, está en dejar ser y que cada quien viva feliz desde su verdad, cuando te toca aportar hacerlo desde la compasión con amor y respeto hacia todos.

Nada esta bien o mal en la naturaleza de las plantas, ellas simplemente son especies diferentes y por tanto se comportan de manera diferente haciéndonos saber sus necesidades en la medida en que conectamos con ellas y su cuidado.

El equilibrio es fundamental

Y este es un tabú generalizado, vemos la punta del iceberg pero no todo lo que está debajo. Una planta mal cuidada y con necesidades difícilmente podrá ocultar su realidad, la planta es y será un reflejo de lo que se nutre. Tal cual sucede con nosotros, por mas que intentemos cubrirnos con mascarás, personas como yo conectadas con la naturaleza y con lo verdadero podrán darse cuenta de lo que se encuentra debajo.

Con las plantas así como los árboles sucede algo mágico, el tamaño de sus raíces siempre es proporcional al tamaño del diámetro de su copa, es decir cuando veas un árbol con mucha sombra, recuerda que sus raíces se expanden también y son proporcionales a esa sombra, es así como la naturaleza nos enseña a ser equilibrados e íntegros.

El daño irreparable frecuentemente viene de adentro hacia afuera

Las plant lovers tienen un código que reza: «Es mucho más fácil revivir una planta maltratada o seca que una ahogada.» Y es así. Una planta ahogada se comienza a podrir desde su raíz, y ya cuando nos damos cuenta por sus cambios de color en las hojas es porque el daño es irreparable, así son nuestros pensamientos, los alimentos que nos brindamos y las cosas que frecuentemente hacemos sin reparar el daño interno que ocasionan en nuestro cuerpo.

¿Qué semillas en forma de pensamientos plantas en tu mente?

Yo continuamente estoy extrapolando esto a lo que son los hábitos, nunca nos damos cuenta como un mal hábito nos perjudica hasta que ya es muy tarde. Esto lo han ilustrado y explicado actualmente también los estudiosos de la física cuántica, cuando nos dicen que todo viene de nuestra mente subconsciente.

La selección natural se cumple

Y finalmente puedes ser un pro en todo el tema de las plantas pero júralo que en cualquier plantita vas a ver una hojita de mil que se murió y se marchito, si. Esa es la más sacrificada puesto que murió para dar sus nutrientes a otras. Y en la naturaleza donde todo es constante cambio es normal y corriente que nos despidamos dando las gracias, y despidiéndola del resto vas a dar paso a lo nuevo.

El ciclo de la vida es y será siempre una constante con la que tenemos que vivir, aunque a veces no queramos aceptarlo es. Y nuestros pesares no harán cambiar el resultado, nuestro alcance esta en hacer la elección de honrar la vida adornándola cada día con bonita energía y agradecer a todo aquello que fue y que nos dio paso a lo que somos, honrando de esta manera todos nuestros lazos naturales.

Y por ultimo, puede que en tus errores de novato como todo en la vida dejes morir plantas y no pasa nada, simplemente quédate con lo que te sumó, con lo que te enseño y con el aprendizaje de lo que harás ahora para seguir en mejoramiento continuo.


La conexión con las plantas es única y trae consigo innumerables beneficios que no abarcaría aquí. No te digo que conviertas tu casa en una jungla. pero comienza con una y luego ya verás que tu energía cambiará y ya no habrá retorno.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *